Nilda Garay

Corrupción, impunidad y responsabilidad política: Vindicación de derechos de las víctimas

Autora: Nilda Garay

El abuso del poder para el beneficio de intereses privados de quien o quienes tienen el poder político deteriora los regímenes democráticos. Es la corrupción política. Hay unanimidad al sostener que en esta problemática confluyen lo público y lo privado lo cual genera el debilitamiento del estado de derecho y la legitimidad del sistema menos malo: la democracia. Pero, ¿no será que lo privado invade a lo público o que el ámbito público ha sido creado a imagen y semejanza del privado y por esa creación defectuosa no se puede considerar en el control de la corrupción a todos sus elementos? Los componentes de esta corrupción no sólo son los agentes nacionales e internacionales que participan activamente en ella sino también el conjunto de personas que ven burlado su poder (la fuente y origen del poder es el pueblo) mediante la mal utilización del mismo por parte de sus representantes políticos. Trataremos aquí muy brevemente acerca de la necesidad de una visión autocrítica sobre este fenómeno en las democracias y cómo en la construcción del contrato social y en los estados de derecho se ha olvidado proteger a las víctimas de la corrupción política. En suma, se trata de hacer algunas críticas tendientes a pensar sobre la reinvención de un derecho que sólo protege a la persona individual (individuo) propietaria más no del conjunto de la ciudadanía entendido éste como un colectivo.

Igualdad, no discriminación por sexo y derecho de asociación en el Perú

Autora: Nilda Garay

Las interpretaciones equivocadas de la Constitución desde un enfoque ideológico justificador de profundas desigualdades en el Perú siguen vigentes. Esto puede verse en el artículo periodístico “A Contrapelo. Presidente asalta clubes privados” de Federico Salazar, publicado en La República el 6 de abril de 2008. En éste, se hace una frívola interpretación alejada del marco constitucional sobre las asociaciones sin fines de lucro y su reciente regulación mediante el Decreto Supremo Nº 004-2008-MIMDES publicado en el Diario Oficial El Peruano el 4 de abril de 2008, por el cual se precisa que los estatutos de todas las formas de organización jurídica sin fines de lucro deberán adecuarse a las normas de la Constitución Política del Perú y de la Ley relativas a la igualdad jurídica del varón y la mujer. En el texto del Considerando de este Decreto está señalada la forma de interpretación sistemática de la Constitución y su conexión con lo establecido en la Ley Nº 28983, de Igualdad de Oportunidades entre mujeres y hombres así como con el Decreto Supremo Nº 027-2007-PCM.

Lee el comentario de LaGuachimana sobre este artículo aquí: 

Nuevas tecnologías: "nueva revolución" sin las mujeres

Autora: Nilda Garay

Internet es el referente clásico de las nuevas Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC). Mientras el mundo desarrollado disfruta de estas formas novedosas de comunicación, para los países pobres son todavía una aspiración. No obstante esta brecha digital, las TIC se imponen como una necesidad básica pues pretenden convertirse en una herramienta de comunicación con “vocación universal”. En el debate intelectual es una premisa común y aceptada que la introducción de la tecnología informática está cambiando la humanidad estableciendo una cultura tecnológica con importantes repercusiones. ¿Y es esto así?.

Notas sobre la defectuosa Ley peruana de Igualdad de Oportunidades entre mujeres y hombres

Autora: Nilda Garay

Desde 2001 en el Parlamento peruano se había debatido sobre la igualdad de mujeres y hombres. En los Proyectos de Ley y en los dictámenes se reflejaron una serie de confusiones dado el escaso conocimiento sobre la materia. Tras un periodo largo de debates, el 15 de marzo de 2007 se promulgó la Ley n.º 28983 de igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres (en adelante LIO). Los defectos en los contenidos de sus Proyectos de Ley podrían haberse salvado durante los debates en el Pleno del Parlamento. Sin embargo, en el texto de la citada Ley, se pone de manifiesto una vez más que en temas sociales y específicamente sobre el desarrollo del derecho a la igualdad, la clase política peruana sigue repitiendo el comportamiento tradicional, sustentado ahora, en la ideología neoliberal, que ignora las graves situaciones de desigualdad en que vive la sociedad peruana y que en ella perviven aún dos tipos de discriminación, de las más odiosas de la humanidad: la discriminación racial y la discriminación por sexo, siendo las mujeres el colectivo más desfavorecido por estas discriminaciones. Nos vamos a centrar en la discriminación por sexo sobre la base de un breve análisis de la LIO.

Lenguaje no sexista: Médica y enfermera en Médicos sin Fronteras

Autora: Nilda Garay

El pasado 26 de diciembre de 2007 fueron secuestradas dos cooperantes de Médicos Sin Fronteras. Este grave hecho que afectó a estas dos mujeres profesionales ha mostrado además del daño irreparable que ocasiona el secuestro, el daño moral que ocasiona la desigualdad al colectivo al que ellas pertenecen, las mujeres. En efecto, este suceso ha mostrado una de las caras más desigualitarias de los títulos académicos y del ejercicio de las profesiones: el lenguaje sexista que domina sus contenidos. Los estudios y la preparación académica de esta mujeres han permitido reflejar el lenguaje sexista que invade a la cultura occidental. La cooperante española Mercedes García hizo la carrera de medicina y ahora es médica. La cooperante de nacionalidad argentina Pilar Bauza es enfermera. Ambas mujeres se dedican a dos de las muchas profesiones donde los cánones tradicionalmente masculinos han influido en su valoración, prestigio y reconocimiento social. Por los roles de género, aún se considera "normal" que la medicina, carrera universitaria de más valor académico que la de enfermería, la realicen los hombres y esta última sea "preferida" por las mujeres. Al respecto, es interesante el informe de Ameco Press donde muestra con datos estadísticos oficiales cómo las carreras universitarias sanitarias están feminizadas pero de manera distinta ya que están sustentadas en la desigualdad de mujeres y hombres.

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